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Bajo la lupa: La reforma de pensiones de México es una mejora importante a pesar de las deficiencias

Es probable que la reforma de pensiones de México, aprobada en diciembre, logre objetivos clave de reducir la cantidad de trabajadores que no califican para una pensión de un mes y aumentar el nivel de pensiones en proporción a los salarios de los trabajadores, dijo un nuevo banco central. Análisis de la ley.

los Análisis Se proyecta que las tasas de contribución más altas, principalmente de los empleadores, llevarán los activos de las administradoras de fondos de pensiones privadas (Afores) de México al 56% del PIB para 2040, y la estructura anterior alcanzará el 35% del total.

Sin embargo, la nueva ley tiene varios inconvenientes importantes, incluida la reducción de las contribuciones semanales mínimas requeridas para reducir la pensión vitalicia de 1.250 a 1.000, a diferencia del borrador anterior de 750 semanas.

Como compromiso, el mínimo comenzará en 750 en 2021, aumentando 25 semanas cada año hasta llegar a 1,000 en 2031.

Cambio de personal

Sin embargo, los críticos dicen que la ley ignora el hecho de que más de la mitad de los trabajadores no pueden abandonar el sector informal o la naturaleza cambiante del empleo, que se centra cada vez más en contratistas móviles, temporales e independientes: la “economía del impulso”. ”

Como resultado, muchos trabajadores serán incluidos en el Sistema de Seguridad Social para Trabajadores del Sector Privado (IMSS) y pagarán impuestos, pero lo pasarán muy mal para llegar a las 750 semanas, menos de 1,000.

El banco central, en su análisis, dice que entre los trabajadores registrados en el IMSS, que técnicamente están funcionando correctamente, el límite de 750 semanas se deducirá solo el 5% de la pensión completa, mientras que en 1,000 semanas, el banco considera que alrededor del 55% no lo hará. cumplir con el objetivo.

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Como dijo el regulador de pensiones en un análisis previo a la encuesta, “estos trabajadores no pueden esperar una pensión y pueden retirar todos sus ahorros con una tarifa única (pensión negativa)”.

Ruptura legal

Como lo describió el banco central, la reforma tuvo cuatro componentes principales:

1) un aumento en el porcentaje de contribuciones a las cuentas de pensiones de los trabajadores del 6,5% al ​​15% del salario total, comenzando en 2023 y finalizando en 2030;

2) un plan flexible para recibir la Pensión Mínima Garantizada (PMG), que ahora varía en función de la edad, el salario medio del trabajador y las semanas de cotización, generalmente superior al PMG estándar anterior;

3) una reducción en el número de semanas que un trabajador debe haber cotizado al IMSS para recibir una pensión; Y,

4) Poner un límite a las comisiones que pueden cobrar las Afores.

Grandes éxitos

La ley ha sido elogiada en puntos clave, por ejemplo, al garantizar un aumento general en las contribuciones para que algunos de los inversionistas institucionales más grandes de México puedan financiar la mayor parte de los principales proyectos de infraestructura.

La pensión mínima garantizada también debería ser una fuerza positiva para proporcionar pensiones permanentes a las personas de bajos ingresos, reduciendo la probabilidad de que los trabajadores mayores se enfrenten a la pobreza en las pensiones.

Finalmente, hace una mejora significativa en la denominada tasa de conversión, que es el porcentaje de la pensión en comparación con el salario final mensual de un empleado.

El siguiente gráfico muestra el tipo de cambio en la escala salarial, comparando el método anterior y el plan de reforma, donde cada UMA es igual al salario mínimo y cada tramo que aumenta es un múltiplo del salario mínimo.

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Como señala el banco central, el trabajador asume en realidad 1250 contribuciones semanales y muestra que el tipo de cambio promedio sube del 25% al ​​62%, uno de los más bajos de la OCDE.

Fuente: Banco de México.